La importancia de un buen baño de inmersión

Usado desde la antigüedad por los romanos en ceremonias rituales, como elemento de belleza y bienestar, también los turcos nos dejaron la costumbre de los baños de vapor.

Los baños de inmersión fueron utilizados como una forma terapéutica y en la actualidad es muy utilizada acompañada con aceites esenciales, hierbas, sales y jabones especiales a base de aromas naturales, todas ellas contienen propiedades que sirven para energizar, quitar el estrés, relajar y brindándonos un estado de tranquilidad.

Muchos acostumbran realizarlo después de una agotadora jornada de trabajo, cuando se ha acumulado demasiado estrés. Un baño caliente por ejemplo sirve para dilatar las venas, favoreciendo la circulación de la sangre, produciéndonos un efecto relajante y nos permite disfrutar de un ambiente tranquilo y relajado, sumergirse por completo nos permite disfrutar del silencio, los sonidos se amortiguan lo cual produce un estado de relajación.

Los baños de inmersión son conocidos también como hidroterapia, ya que nos permite mantener la salud gracias a las propiedades terapéuticas del agua, sumergirse en agua tibia y perfumada es reconfortante que incluso muchos hombres la practican en busca de relax y es una forma más segura de estar limpio.

Algunos consejos para realizar un baño de inmersión ideal, es conveniente realizarlo bajo una luz tenue de ser posible de una vela, una música de fondo muy suave y el agua a una temperatura de 30 grados.

Si necesitas energizarte utiliza un baño de inmersión con sales que potencian las propiedades minerales del agua.

Para relajarte puede ser un baño de espuma, utiliza para ello una cantidad necesaria de champú.

También está los extractos vegetales en las que aprovechará las cualidades curativas de las plantas.

De aceites especiales, para ello utiliza aceite de pino, de menta, de eucalipto, romero o lavanda, que además de relajarnos, refrescarnos y desinfectarnos, podemos aprovechar sus propiedades curativas, técnica conocida como aromaterapia. Los baños de inmersión relajante no deben exceder más allá de los 15 minutos. Disfruta de tu baño, relájate y cierra los ojos y ocupa tu mente con cosas agradables. Aprovecha al máximo los beneficios de los aromas y aceites esenciales.

Los primeros cinco minutos deben ser de relajación, luego realiza un masaje por todo el cuerpo y para ello utiliza una esponja o guante de crin y al final terminamos con una ducha fría ascendente, desde los pies hacia arriba del cuerpo.

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